La Federación de Consumidores de EE.UU. ha realizado una encuesta en la que se muestra que la gran mayoría de los estadounidenses apoyan firmemente que de forma obligatoria se indique en el etiquetado de la carnes y productos cárnicos el país de origen de los animales, donde han pasado y sacrificados.

El 89% de los encuestados está de acuerdo con que se indique en los envases el país de origen de la carne fresca, manteniéndose los niveles de encuestas anteriores.
Cabe recordar que EE.UU. tuvo que retirar, tras la denuncia ante la OMC por parte de Canadá y México, el denominado como reglamento COOL por el que era obligatorio indicar estos datos en el etiquetado de la carne fresca de cualquier especie.

“Estos resultados demuestran que los consumidores estadounidenses continúan apoyando fuertemente el etiquetado del país de origen”, dijo Thomas Gremillion, director del Food Policy Institute de Consumer Federation of America. “Instamos a la Administración a incluir el etiquetado de país de origen en su renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Canadá y México deberían acordar retirar su demanda en la OMC y permitir al USDA requerir una vez más a los vendedores de alimentos que proporcionen esta información”.

Fuente: Eurocarne