El prolongado exceso hídrico desde la siembra hasta el momento, con chacras que han recibido hasta 500 ml de agua, lo que ha provocado un retraso general en el desarrollo de los cultivos, más allá de que se ha tratado de ir acompañando con la fertilización y los tratamientos sanitarios.

“Es un año donde el esfuerzo que hay que hacer para cumplir con las aplicaciones es mayor de lo normal y el resultado no siempre es el óptimo por la gran presión de enfermedades”, explicó Franco Malán, gerente técnico de Cradeco.

En trigo y cebada, Malán sostuvo que el promedio de rendimiento que estiman se ubica entre 3.700 y 4.000 kg/ ha, “jugándose una etapa muy importante en los meses de octubre y noviembre. La producción esperada está bastante por debajo de la alcanzada en la zafra pasada”. Sobre el escenario de costos, el técnico de Cradeco aseguró que se observa un aumento en el uso de nitrógeno y algunos tratamientos más con fungicidas respecto a lo presupuestado inicialmente.

En cuanto al cultivo de Canola, se sembró un área muy superior al año pasado. “Los cultivos tuvieron un buen desarrollo y si bien sufrieron también el exceso hídrico, no se evidenciaron tantos problemas como en trigo y cebada. Aunque tenemos problemas de vuelco y muerte de plantas”.

Escuche a Franco Malán, gerente técnico de Cradeco en diálogo con Ruben Silvera en Punto de Equilibro.