A lo largo del último mes, el mercado cambió el foco de atención. Con un saldo exitoso en lo que respecta a la producción de EE.UU., la evolución de la campaña sudamericana ganó el protagonismo. En particular, cierto recrudecimiento de las condiciones climáticas en Argentina y probabilidades de ocurrencia de un fenómeno Niña leve dispararon alertas entre los operadores.

De acuerdo con estimaciones realizadas por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, hacia el último jueves de noviembre, la siembra de la oleaginosa había logrado cubrir un 42,5% del área intencionada. De este modo, las tareas presentaban un retraso interanual del 3,5%, explicado fundamentalmente por la falta de humedad en los suelos. Entre las principales zonas demoradas se destacaban Núcleo Norte y Centro de Entre Ríos.

En lo que hace al clima, un viraje en las condiciones volvió a generar una fuerte incertidumbre en el mercado. Milimetrajes escasos que se ubicaron por debajo de los promedios históricos en las últimas semanas, derivaron en un desecamiento de los suelos imposibilitando las labores de implantación. En tanto, los pronósticos para las próximas semanas indicarían patrones similares, con lluvias selectivas y modestas, y registros que no cubrirían los valores históricos.

A la vez, transcurre la ventana de siembra y crecen los temores de que no se logren completar los planes en su totalidad. Así, el tema del clima se suma en un contexto en el cual, desde inicio de la campaña, el mercado ya anticipaba una caída en el área sembrada respecto al ciclo previo. Recordamos que según la última estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario (mediados de noviembre), la superficie se proyectaba en 18,8 mill. has. y la cosecha en torno a 54 mill. ton. A la vez, algunos pronósticos climáticos comenzaron a alertar sobre la posibilidad de un verano seco. En este sentido, desde la Oficina de Riesgo Agropecuario señalaron que los modelos indican un período de neutralidad en el Pacífico Ecuatorial, seguido del inicio de un evento Niña débil. Las probabilidades de cada fase son, en promedio, del orden del 60% para Niña y el 40% para el estado Neutro. Estas perspectivas adicionan temores, ante la posibilidad impactos negativos durante el periodo crítico de desarrollo de los cuadros.

Teniendo en cuenta la relevancia de Argentina en el mercado mundial de harina de soja, los temores sobre la producción generaron incomodidad y resultaron en un buen pretexto para recalentar precios del poroto y del subproducto. La soja operó oscilante en el mercado mundial de referencia, y logró acumular avances cercanos al 3%, a lo largo del último mes. De esta forma, los contratos más próximos se ubicaron en torno a 368 U$S/ton. De todas formas, con un mercado que continúa operando la prima climática, habrá que mantener cautela ante la posibilidad de reacomodamientos repentinos en los precios ante variaciones en los pronósticos de Argentina.

Fuente: GrimaldiGrassi