En diálogo con Punto de Equilibrio, el especialista en Agroclimatología Eduardo Sierra, Asesor de la Bolsa de Cereales de Argentina explicó que la tendencia es a ir pasando de las condiciones del tipo El Niño que han estado presentes desde la primavera de 2015 a la fecha, a una fase La Niña, es decir, con ambiente seco que se instalaría recién sobre el otoño del año que viene.

“La primavera de 2017 sería bajo el fenómeno de El Niño, con lluvias muy abundantes sobre el Uruguay y con el único signo de Niña que se ve, es la entrada de aire frio, es decir que podríamos tener heladas un poco tardías hasta mediados de octubre. Esencialmente será una primavera lluviosa”. El especialista agregó que se registrará alternancia de períodos cálidos con entradas de aire frío, las cuales serán cortas, pero ocasionarán las heladas tardías.

El verano en tanto, tendrá características de normal, es decir, con lluvias promedio para la época. De todas formas, estimó una estación muy calurosa, “con entradas cada tanto de aire fresco que moderarían un poco la estación. Vemos también que podría haber un enero con alguna situación de estrés de sequía atmosférica”.

En otoño de 2018 será cuando se comenzará a notar los efectos propiamente dichos del fenómeno de La Niña. “Quizás ese período más seco no tenga grandes consecuencias en los cultivos porque los rendimientos ya están jugados en esa época. Por el contrario, el clima permitirá desarrollar una buena cosecha, habrá una menor presión de enfermedades y no habrá problemas de acondicionamiento de granos” como sí ocurrió en zafras anteriores cuando el momento de levantar el grano coincidió con un otoño llovedor.

Sierra estimó, además, un otoño con temperaturas normales y entradas de aire polar con heladas sobre fines de abril y comienzos de mayo, lo que haría prever también “un invierno 2018 muy helador”.

Escuche la entrevista al consultor privado Eduardo Sierra, realizada por Ruben Silvera en Punto de Equilibrio