En el mes de agosto, los precios de la soja extendieron los deterioros iniciados hacia fines de julio. Las principales presiones estuvieron originadas en óptimas perspectivas de producción planteadas por el USDA. El organismo, contra todo pronóstico, anunció la posible concreción de un nuevo volumen histórico de cosecha en EE.UU. Al conocerse, el dato sorprendió al mercado, dado el deterioro que mostraban los cuadros sembrados y el avance de los focos de sequías sobre la región del Medio Oeste.

Adicionalmente, la evolución positiva exhibida por las condiciones climáticas, durante el mes de agosto, llevó a los analistas a mejorar las previsiones de producción y a alinear sus perspectivas con los datos propuestos por el Departamento de Agricultura de EE.UU. En este contexto, el mundo se prepara para recibir un holgado volumen de producción por parte del país del norte.

Según las estimaciones, los rindes podrían ubicarse en torno a 3.320 kg./ha. De materializarse, la producción podría alcanzar cerca de 119 mill. tn., superando los 117 mill. tn. registrados en el ciclo 2017/18. Los nuevos números aportados por el USDA generaron impactos significativos en el mercado, debido a que se trató del primer reporte del año en presentar cálculos oficiales basados en datos objetivos sobre la situación de los cultivos. A esto se suma que en las últimas cinco campañas, las proyecciones de los reportes correspondientes a los meses de agosto, fijaron un piso en materia de rindes. En este sentido, en los últimos cinco ciclos los datos finales de rindes terminaron
superando las estimaciones iniciales de dicho mes.

Los cuadros sembrados en EE.UU. atravesaron las etapas de floración y formación de vainas sin mayores contratiempos. El porcentaje de lotes en condiciones buenas a excelentes logró ascender al 62% hacia la última semana de agosto, frente al 57% registrado hacia mediados del mes de julio Esta situación estuvo acompaña por una paulatina normalización de las condiciones climáticas. Los patrones de temperaturas y precipitaciones rondaron valores más típicos para la época del año. En este contexto tuvo lugar una contracción de los focos de sequías. Así, el porcentaje de territorios sembrados afectados por algún grado de déficit hídrico cayó al 11%, contra el 16% observado hacia fines de julio.

A medida que mejoraron las perspectivas de producción, los operadores no convalidaron la recomposición de los valores registrada hacia mediados de julio. Así, tras cargar una prima climática que llevó las cotizaciones a valores cercanos a los 360 U$S/tn, los temores se relajaron y los precios acusaron los retrocesos correspondientes. Con un nuevo récord productivo en el horizonte, las cotizaciones promediaron en 345 U$S/tn, en el trascurso del mes de agosto. En tanto, el derrumbe mencionado en los valores estuvo exacerbado por nuevas apuestas bajistas por parte de los fondos especuladores. Los mismos desarmaron posiciones compradas y profundizaron la cantidad de contratos vendidos. De esta forma, alcanzaron un posicionamiento neto vendedor de 65.000 contratos.

Por otra parte, en las próximas semanas, el mercado seguirá de cerca la evolución de la demanda en EE.UU. y el ritmo que logre adquirir la cosecha. En particular, los operadores mantienen expectativas positivas en torno al dinamismo que pueda alcanzar la demanda externa en el país del norte. En las últimas semanas, las compras de China se mostraron muy activas y limitaron los retrocesos.

Fuente: Grimaldi Grassi